Siempre
hay una historia que contar y con respecto a nuestro país y el café, se tiene
una interesante historia. Pues saber sobre los orígenes nos llena de
aportaciones interesantes que muchas veces dan explicación de muchas
situaciones en la actualidad.
Como
usted ya sabrá, antes de la llegada de los españoles a México, lo que consumían
nuestros antepasados nativos era principalmente el chocolate y el atole de
maíz, y esto a decir verdad era una muy buena dotación de energías, incluso
similar al café, pero conforme a la adaptación de la colonización española, lo
ocurrido en nuestras tierras mexicanas fue la hispanización que fue donde
ocurrió ese sincretismo que define actualmente a la sociedad y cultura
mexicana, entonces para la historia del café en México se sabe, se incorporó a
las bebidas ya consumidas en México como lo es el chocolate y el atole.
Es por eso que en México los comienzos del café orgánico y su producción nos remontan a principios del siglo XVIII en Arabia donde se suministraba todo el café que era enviado a Europa, como los habitantes del viejo mundo trataban de cultivarlo y su proceso fue todo un fracaso debido a las semillas secas que sembraban, lo comenzaron a probar en sus colonias, por lo que fue así como el café llegó a América, donde pronto se incorporó a México y posteriormente se inicio la producción de café orgánico, en esta historia del café en México, todo comenzó como un producto de importación, pero sucedió la sorprendente adaptación de la planta en las tierras centroamericanas y por supuesto que México no fue excepción junto con países como Haití, Jamaica, Santo Domingo, Brasil (este que sigue siendo de los principales productores de café en el mundo), Colombia, Bolivia, Puerto Rico, Costa Rica, Venezuela y El Salvador.
Para la
época del Porfiriato la caficultura en nuestro país creció debido a los
impulsos dados por extranjeros como los empresarios alemanes, hasta la época de
Cárdenas que fue cuando los latifundios fueron repartidos a los campesinos en
pequeñas parcelas, dejando así una productividad mayor y así mismo impulso a la
sociedad cafetalera en donde se expandió el sector agrícola.
De
esta forma la historia del café en México en breve nos muestra una forma más de
llenar nuestro baúl mental de conocimientos, que aunque parecieran
insignificantes nos aportan mucho y bien en ocasiones nos ayudan a entablar una
agradable plática con nuevas personas o con las ya conocidas, pues lo
maravilloso de nuestro café orgánico es que nos proporciona diversos temas de
que hablar que por eso forma parte de nuestra vida.
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